Descubre el Poder de la Calefacción por Acumuladores de Calor: Innovación para tu Hogar
Los consumidores que cuenten con calefacción eléctrica podrán implementar diversos sistemas para calentar su hogar, como los acumuladores de calor.
¿Cuánto costaría instalar tu calefacción a gas natural?
Calefacción eléctrica
Muchos usuarios optan por la electricidad para calentar sus hogares o locales. Es una fuente de energía muy práctica para los consumidores, pero también es una de las más costosas del mercado. Al momento de instalarla, los usuarios pueden elegir entre varios sistemas:
- Radiadores de aceite o termoeléctricos: es uno de los más tradicionales, funciona mediante el calentamiento de un aceite térmico. La temperatura disminuye de manera gradual después de ser apagado.
- Suelo radiante: mediante la instalación de una red de tuberías o cables que transportan agua caliente por debajo del suelo de la vivienda. Es uno de los sistemas más modernos, aunque implica un coste inicial elevado y la necesidad de realizar obras.
- Bomba de calor: consume poca energía, pero solo calienta el espacio donde está instalada la bomba, y el calor se dispersa con rapidez.
- Placas radiantes: calientan la habitación donde están ubicadas de forma homogénea mediante ondas radiantes. El calor alcanza rápidamente la temperatura requerida, pero son sistemas bastante costosos.
- Acumuladores de calor: por medio de resistencias eléctricas, almacenan calor que se libera posteriormente.
- Convectores: introducen aire frío y expulsan aire caliente gracias a las resistencias eléctricas y un termostato que incluyen.
Acumuladores de calor
Los usuarios pueden instalar en sus hogares acumuladores de calor, los cuales operan mediante resistencias eléctricas que calientan el núcleo acumulador y almacenan el calor generado, liberándolo gradualmente de forma térmica.
Existen dos tipos de acumuladores de calor que los consumidores pueden usar en sus viviendas:
- Estáticos: liberan la energía térmica de manera natural. Se aconsejan para lugares habitados de forma permanente, ya que mantienen una temperatura de confort constante.
- Dinámicos: en este caso, incorporan un ventilador que facilita la transmisión de energía. Su aislamiento es más eficaz en comparación con los estáticos. El control de la descarga de energía permite gestionar la temperatura en diferentes áreas.
Frecuentemente se combinan ambos tipos de acumuladores, principalmente por motivos económicos. Aunque la opción ideal sería optar por los acumuladores dinámicos, que permiten un mejor control, los acumuladores estáticos son considerablemente más económicos que los dinámicos.
Calefacción con acumuladores de calor
Estos sistemas de calefacción cuentan con un espacio de almacenamiento limitado, acumulando la energía necesaria para mantener la temperatura durante el día en el hogar, lo cual hace que el cálculo de las necesidades energéticas sea crucial, así como los sistemas de aislamiento y la temperatura de confort.
A pesar de que representan un gran desembolso inicial, estos sistemas de calefacción ofrecen varias ventajas, además de su bajo mantenimiento:
- Instalación simple: no necesita obras
- Bajo mantenimiento: limpieza anual de los acumuladores y reemplazo de las pilas de los cronotermostatos
- Solución limpia y segura
Uno de los principales desafíos de estos sistemas de calefacción es que la carga debe realizarse con anticipación. Así, los usuarios se ven obligados a programar sus requerimientos. Además, hay otros aspectos que los consumidores deben evaluar antes de instalar acumuladores de calor para la calefacción.
- Precio alto de cada dispositivo, además de diferencias significativas entre modelos en el mercado
- Si el cliente tiene una tarifa con franjas horarias de electricidad, la recarga debe realizarse por la noche
- Hay un control limitado sobre la descarga de calor, dependiendo del tipo de acumulador
- La instalación eléctrica de edificaciones antiguas generalmente requiere una reforma casi total
Calefacción con convectores
Otra alternativa similar a los acumuladores de calor son los convectores, que también utilizan energía eléctrica para calentar el aire frío. En estas situaciones, la resistencia eléctrica y el termostato que poseen permiten ingresar aire frío y expulsar aire caliente instantáneamente. No son sistemas muy eficientes, pero pueden ser una buena opción para segundas residencias o espacios reducidos.
