Descifrando tu Factura de Gas: Claves para Reducir Costos Eficazmente
Calcular la factura de gas considerando todas las características del hogar, así como optimizar los conceptos a abonar, puede significar un notable ahorro.
¿Cómo determinar la factura de gas?
Determinar la factura del gas y optimizar el uso con el objetivo de economizar, implica considerar varios aspectos. Algunos de ellos son:
- Instalaciones de gas de la residencia.
- Cantidad de habitantes.
- Ubicación geográfica del edificio.
- Patrones de consumo.
- Elementos de la factura (término fijo, variable, impuestos…)
Conocer el uso habitual de gas, otorga una mejor capacidad de respuesta ante los posibles cambios de tarifas que ocurren cada año en este tipo de energía. Por ello, es aconsejable realizar una revisión periódica de la tarifa de gas contratada – al menos una vez al año – y comparar con otras propuestas disponibles en el mercado para evitar sorpresas en facturas futuras.

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¿Cómo interpretar y comprender una factura de gas natural?
Poseer un entendimiento y saber interpretar adecuadamente las facturas de gas facilita la identificación inmediata de oportunidades de ahorro. Estos documentos se componen de términos específicos del consumo de gas natural y otros regulados por el Estado que se derivan de la conexión y mantenimiento de la red eléctrica.
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Término fijo
El término fijo es el costo que se cobra sin tener en cuenta el consumo realizado. Se trata de un cargo mensual que el usuario no puede negociar con la comercializadora, ya que su precio es impuesto por el peaje de acceso de gas de la vivienda (RL.1, RL.2, RL.3).
En las facturas se presenta de acuerdo con la fórmula ‘Precio del término fijo (€/día) x Periodo de facturación’ (Ejemplo: 0.3876 €/día x 60 días).
Término variable
Este concepto está directamente relacionado con el consumo de gas efectuado durante
el intervalo de facturación. Indica el costo que tiene el consumo realizado. Asimismo, reúne la cantidad de kilovatios hora (kWh) y el precio que pondera el consumo realizado (€/kWh), acordado con la comercializadora.
Es crucial mencionar que el gas se mide en metros cúbicos y es la distribuidora la que se encarga de convertir a kilovatios hora para poder calcular el término variable. Para ello, emplea el conocido factor de conversión (11.70 kWh por cada metro cúbico de gas). Esta información es especialmente pertinente para los usuarios que deseen llevar a cabo una lectura del contador de gas.
Cargos y peajes del sistema de gas
Representan un porcentaje elevado del importe final de la factura de gas. Se trata de unos costos regulados destinados al mantenimiento de las infraestructuras y a la financiación de la red gasista. En las facturas de mercado regulado, es decir, los hogares vinculados a la TUR de gas, aparecen los costos desglosados de estas partidas.
Los peajes de acceso y los cargos del sistema de gas se aplican tanto en el término fijo como en el término regulado. Pueden fluctuar en cada factura, ya que dependen del funcionamiento del mercado.
Impuestos
El recibo de gas está gravado por dos impuestos: IVA e Impuesto de Hidrocarburos. El impuesto de hidrocarburos se estableció con el propósito de implementar medidas fiscales para la sostenibilidad energética. Se aplica sobre el término variable y se calcula multiplicando 0.00234 € por cada kWh consumido.
Por otra parte, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) se aplica a todos los conceptos mencionados anteriormente. En la península, este monto es del 21%.
En el caso de Canarias, se encuentra sujeto al 7% correspondiente al Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), mientras que en Ceuta y Melilla es del 1%, estipulado por el Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI).
Otros conceptos de la factura de gas
El término de disponibilidad, ahora conocido como término fijo, es el monto a abonar por acceder a la red de distribución de gas. Es decir, un importe fijo que no depende del consumo y cuyo pago se realiza en todas las facturas.
El cánon del IRC (Instalación Receptora Común) es la cantidad cobrada a los usuarios que están conectados a la instalación de gas común de un edificio o comunidad de propietarios. Se cobra anualmente en la factura de gas bajo la denominación de ‘otros conceptos’. Los propietarios adheridos a este tipo de instalación abonarían este cánon por un período aproximado de 20 años.
Cada comercializadora emite su propio formato de factura, pero el elemento común es que están compuestas por dos hojas. Además de todos los conceptos a pagar – que aparecen en la segunda hoja – un recibo de gas incluye cuadros resumen del intervalo de facturación, gráficos con históricos de consumo y toda la información técnica del punto de suministro y de su titular.
¿Cómo se abona un recibo de gas?
Las modalidades para abonar un recibo de gas varían según la comercializadora, pero la mayoría contempla las siguientes formas de pago:
Domiciliación bancaria: es la opción más común y cómoda para llevar a cabo el pago de las facturas.
de gas. Por norma general, las empresas comercializadoras emplean esta forma de pago por defecto en sus canales de contratación. Para unirse a ella, solo se necesita proporcionar el IBAN y los dígitos de la cuenta bancaria.
La intención de utilizar la domiciliación bancaria como método de pago es liberar al cliente de la obligación de recordar fechas o gestionar el pago manualmente. Así, los costos del gas se transfieren directamente a la cuenta del titular del suministro.
Pago online: posiblemente la opción más popular, dado que el avance de la tecnología en el ámbito de las plataformas de pago permite a los usuarios cubrir sus gastos de gas a través de las áreas de cliente de su compañía, sin intermediarios. Esta modalidad exige estar atento a las fechas de emisión de las facturas y a los plazos habilitados para realizar el pago.
Transferencia bancaria: si los usuarios no tienen activado el servicio de domiciliación bancaria o del pago online, las comercializadoras pueden suministrarles un número de cuenta o un número telefónico para efectuar una transferencia bancaria o un bizum.
Efectivo: algunas compañías mantienen acuerdos con entidades bancarias para que los clientes que lo deseen puedan acudir a dichas entidades para realizar el pago de las facturas de gas de manera presencial y en efectivo.
Los usuarios cuentan con un plazo de 20 días para efectuar el pago de una factura de gas natural desde su recepción en el domicilio. Aunque no todas las empresas lo permiten, si el total de las facturas es elevado, existe la opción de fraccionar el pago.
¿Con qué frecuencia llega una factura de gas?
Las facturas de gas son emitidas cada dos meses en los hogares. Los dispositivos de medición marcan la diferencia en el plazo de emisión de una factura entre el gas y la electricidad, ya que el sistema de lectura de contadores de esta última es digital.
Por su parte, la medición del gas natural se lleva a cabo mediante contadores analógicos, lo que requiere la intervención del factor humano para que cada usuario pague la cantidad correspondiente al consumo realizado. El momento de emisión de una factura de gas está precedido por la visita de un técnico, enviado por la distribuidora, para realizar la lectura del contador, lo que permite a la distribuidora informar a la comercializadora sobre el importe a cobrar a cada hogar. Esto limita la medición en intervalos temporales breves.
El Gobierno aprobó el 4 de abril de 2024 una resolución que establece un plan para digitalizar completamente la red de contadores de gas. Se prevé que la implementación se realice de manera gradual hasta 2028.
Ver y descargar un recibo de gas
La opción de ver y descargar un recibo de gas implica tener activo el sistema de facturación electrónica, que permite pasar de recibir las facturas en papel a obtenerlas a través del área de clientes.
La digitalización del proceso de recepción de facturas y su almacenamiento en una única plataforma online o app permite acceder al historial de recibos y, además, ofrece la posibilidad de ver y descargar cualquiera de ellos desde un dispositivo con conexión a internet.
¿Cómo reclamar una factura de gas?
Las reclamaciones relacionadas con una factura de gas, sin importar el motivo, se pueden gestionar telefónicamente, por correo electrónico, de forma presencial en las oficinas comerciales de las empresas y a través de sus áreas de clientes.
Todas las compañías brindan un plazo aproximado de 30 días para intentar resolver…
la situación directamente con el cliente, siempre que éste haya presentado la reclamación a través de los medios habilitados de la empresa. Los principales motivos para reclamar por una factura de gas son:
- Tarifa elevada.
- Lectura de contador incorrecta.
- Interrupción en el suministro de gas.
En caso de que la reclamación no se resuelva en ese periodo de un mes, los clientes tendrán la opción de acudir a organismos externos para solucionar el conflicto, como las juntas arbitrales de consumo de la CC.AA., la Junta Arbitral Nacional de Consumo de Arbitraje o la Asociación de consumidores pertinente. A estos organismos se debe presentar una copia de la reclamación realizada a la compañía y completar sus formularios de solicitud.
Todas las partes intentarán llegar a un acuerdo antes de escalar el caso, debido a la complejidad en la resolución, al Sistema Arbitral de Consumo, que es la antesala de los tribunales de justicia convencionales. Este organismo posee una primera fase de mediación y una segunda, si es necesario, de presentación de documentos, pruebas y alegaciones. Si se alcanza este último escenario, el laudo arbitral decidirá a favor de alguna de las partes, teniendo su resolución la misma validez que una sentencia judicial.
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